Ride on, ride on
Cartagena está estupenda. A las nueve los Gemelos en Uve arrancan y el sol avisa que va a castigar. El asfalto está rodeado de agua mansa, agua indefensa. En la ruta de hoy el agua salada tendrá su protagonismo en varios formatos, pero siempre fuera del firme; cerca, pero fuera.
Rodeamos el Mar Menor por el Este. En Los Alcázares una dotación de la Policía Municipal nos espera y en una rotonda se sitúan delante con cierta brusquedad. "Ya está el lío" pensamos; pero no. Son nuestra escolta. No sólo eso, sino que en cada rotonda o semáforo cortan el tráfico adyacente a nuestro favor. ¡Menuda comitiva sonora! Los lugareños saludan, los obreros paran la faena y sonríen, las madres señalan a sus retoños la fila cromada y nosotros devolvemos el saludo con la siniestra. En San Javier, se relevan los agentes locales y sigue la protección oficial. Los semáforos rojos los interpretamos como daltónicos. Parecemos jeques por la Meca. La misma atención en San Pedro del Pinatar.
Santos se explica: "Cada mañana envío un e-mail la ruta a la Guardia Civil de Tráfico, y lo reenvían a las diferentes localidades". Murcia nos cuida.
En el recién estrenado Alicante, nada de nada. Es una zona plagada de urbanismos turísticos. Es su momento debió de ser precioso. Mucho tráfico, rotondas, badenes... Un asco. En Elche parece que se abre el horizonte en La Marina, y con la llanura líquida de fondo aprovecho para sacar fotos en paralelo a los componentes de la ruta HOG. Poco después paramos al mencionado PPP. El lugar elegido es el O.V.N.I. Un chiringuito de carretera con mucho sabor propio y buenos platillos. Entre croqueta y croqueta aparece Javi Venus, mi compañero de la Ruta 66. Es de Alicante y se ha acercado a ver al grupo. ¡Es un fenómeno!
Hablando de la Ruta 66: dos compañeros de kilómetros me preguntan por ella. Se lo resumo con ciertos detalles, recomendándolo. Me da la sensación que fue hace un año, y no han pasado ni tres semana. Ride on.
Ride on -que titula la crónica- es un lamento que gime Bon Scott (AC/DC). La canción salta en un momento apropiado en el DJ Randon (así llamo al sistema aleatorio del MP3). Me explico mejor. El tema dice:
Es otra noche solitaria
Y otra ciudad solitaria
Pero no soy tan joven para preocuparme
Y no soy tan viejo para llorar
...
Voy a seguir adelante
Tiro 'p'alante'
Sigo adelante, de pie, al borde de la carretera
Sigo adelante, con pulgar al aire
Sigo adelante, un día de estos voy a...
Sigo adelante, ...cambiar lo 'chungo'
Hasta entonces me seguiré arrastrando
Y es que estoy meditando que este es mi último día en el HOG Tour España. Me encuentro muy a gusto dentro del grupo. En marcha y en parado. Lo escénico y lo humano. En una palabra, melancolía. Se rueda muy bien, casi no hay normas, casi no hay problemas. Todos piensan en conjunto, se nota el buen rollo. Se disfruta sincronizadamente. Los esfuerzos se diluyen con sonrisas. Me estoy poniendo tontorrón. Sigo con la crónica: al toque del pito, quedan tres minutos para salir. Como flechas.Llegamos a Benidorm a repostar. Pero es momento de despedidas. Juan y Basi se quedan en su ciudad y Paco, ídem. Buena peña que esperamos ver pronto. Pero este tour es un carrusel: no se va muy rápido, gira continuamente, unos suben y otros bajan.
Ufff. No he hecho casi fotos del trayecto. Imposible. O disfruto o disfrutáis. Ganó el egoísmo. Pero el grupo, que se ha dividido en facciones de prudencia, aparca fragmentado en un mirador, así podemos sacarles unas instantáneas a la llegada de los juiciosos.
Pues ni con esas, Santos pasa de los 100 y me los topo eligiendo encuadre. Los prudentes, sí que se prestan.
En el hotel, me enchufo a Internet para subir las fotos, escribir esto y oír el himno nacional coreado por casi 100.000 voces en el campo del Barcelona. La final de la Copa de Rey. Ride on.
(pincha en cualquier foto para ampliar y para ver la galería completa)
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