Dentro del agujero
Me muero de sueño, pero a las 07h00 de la madrugada me espabilo para llamar a mi mami que es su cumple. Amor de Madre. Salimos abrigados, que parece que hará frío y lo hace. Recorremos Yellowstone dirección sur, sigue siendo precioso aunque lo abandonemos. Nos hemos dejado cosas en el tintero, pero de repente se cruza por la calzada, tan tranquilamente, un coyote. Solo falta el oso, pero…
¡Aparece! Sobre el lecho del río y cerca del cadáver de un ciervo, un oso de gran tamaño de deja ver desde la carretera. Álvaro se acerca con la cámara y le saca un reportaje digno de Félix RdlF. “De repente, se giró y me miró, era el humano más cerca del plantígrado, no quería ser su segundo plato” contaba precipitadamente. Es muy difícil ver un oso en Yellowstone, a pesar de haber muchos (más fotos, en la galería). Nos vamos contentos del gran parque. De forma concatenada se encuentra Grand Teton National Park, que debe su nombre a una gran montaña con forma de teta. Pertenece a un macizo rocoso de origen glaciar. Desde lejos ya impresiona. Paramos a tomar un café y echar un pis. El sol calienta ya algo más afortunadamente, casco fuera. Aparece la gran extensión del Jackson Lake (está a 2.000 m de altura y mide 25 kms de largo) y en el cruce giramos a la derecha, aproximándonos a la mola granítica. La carretera recién asfaltada parece un pasillo de la gloria, un preámbulo a algo muy digno. Tiro de puño y adelanto al grupito para sacarles de frente, con un fondo idóneo. Poco después vamos a visitar al recoleto Jenny Lake (Lago Jenny). El nombre se lo puso un trampero, Beaver Dick, en honor a su esposa india.
Poco después llegamos a Jackson Hole (Agujero Jackson) llamado así por los tramperos de la época por su angosto acceso y en honor de Davey Edward Jackson. Es una ciudad muy al estilo del oeste. En sus dominios se encuentra el mayor rebaño de alces en la tierra. Está a 2.000 metros de altura y sus crudos inviernos llegan a la cifra record de -54º C. Me entrego a Internet para subir las crónicas de días anteriores y otros vicios cibernéticos. Víctor, el guía, recoge mi maleta pues adelantan su salida a las 6h00 de la madrugada. Una avería de una moto hace que el grupo se divida. Lo primero es la seguridad.
Acabo ya de publicar los artículos tan esperados y me piro a dar una vuelta yo solo con la Road Glide. En un cruce veo un tipo con un chopper Big Dog y precipitadamente le asalto con una pregunta: “A biker’s bar, man?” casi sin mirarme me dice: “Follow me”. Aparcamos de culo delante del Million Dollar Cowboy Bar, un tugurio de madera lleno de armas, espuelas, osos y lobos disecados, billar, mesas de madera y otros elementos de buen gusto. Hay más motos en la puerta, parece que se conocen el percal.Nos pedimos unas birras y comenzamos a charlar amigablemente. Le cuento mis circunstancias y se complace del viaje que hacemos por su tierra. Indagamos en puntos más concretos. Deadwood es uno de sus lugares favoritos, donde se aloja cuando va a Sturgis Bike Week. Comentamos tramos de carretera de esta ruta. Saltamos a otro lugares, que si Dead Valley, que si Arizona, que si Big Sur. Es camionero y se conoce el país como la palma de los guantes. A cada chavala que pasa nos giramos, Greg es un cachondo mental. Hablamos del HOG, de los Hell’s, de nuestras motos, de otros choppers, de fabricantes, de Ness, de James, de Yafee. Me pregunta por Europa, por España y sus carreteras. Dejamos el Cowboy y no vamos al lado, al Cadillac Grille, un bar Art Decó, para apretarnos la consabida hamburguesa. Me comenta que le gustan las armas (posee más de 100), conoce y tiene un CETME y lleva encima una Star. ¿Como se dice envidia en inglés?
Poco después aparece un biker lleno de condecoraciones militares en su chaleco de cuero, es Chuck ex militar y piloto de Lockheed C-5 Galaxy. Conoce España bien y nos echamos una parrafada de la que me entero la mitad. Poco después me piro a escribir estas letritas. Ha sido un día relajado e intenso a la par.
(pincha en cualquier foto para ampliar y para ver la galería completa)
La senda de los tramperos al completo
| < Prev | Próximo > |
|---|





Comentarios
ok, me vale coyote.....,
una seven fifty te saluda manito.
increible reportaje.
Pues era un coyote, jeje. Otro canino.
abrazos y buen viaje.