Libertad para los secuestrados

Sesenta motos, ciento veinte motoristas, cinco mil kms, ocho días. Todos han viajado desde Colombia hasta Roma, con el único objetivo de liberar a los secuestrados en Colombia y en el resto del mundo.
Os puede parecer un viaje de placer, que se maquilla con una reivindicación, pero no; este viaje es mucho más que eso, es el intento de familiares de personas que llevan secuestradas hasta más de once años, que su problema sea escuchado y entendido en el viejo continente. Aquí muchas veces, por nuestro sistema de vida o por ciertas nostalgias mal entendidas, se sigue viendo a los mal llamados revolucionarios, como gente que tiene que luchar de la manera que sea (asesinando, extorsionando, secuestrando, etc.), por esos ideales tan románticos.
Esta caravana por la paz, organizada por Herbin Hoyos (periodista secuestrado en Colombia, amenazado y desplazado definitivamente a España hace unos meses), ha conseguido varios retos, que son difícilmente entendibles, si no te paras a escuchar el sufrimiento de los secuestrados, personas que llevan años atados a un árbol las 24 horas del día, los 365 días del año, personas que para acudir al servicio, van de dos en dos, esposados y amenazados con un arma, personas que en algunos casos probablemente no lleguen a ver el año 2010 debido a las enfermedades que sufren, personas que no han hecho nada, personas como tú y como yo, que un día fueron secuestrados por una serie de pseudo causas, más cercanas a la delincuencia que a la reivindicación de algún ideal político o social.
El recorrido de esta caravana es un placer para los sentidos; ir en BMW (alquiladas en IMT Bike, Madrid) último modelo debe de ser un placer para la conducción; ser recibido por Su Santidad en la Plaza de San Pedro y en recepción privada, donde se le hizo entrega de un casco conmemorativo, debe de ser algo espectacular para un cristiano; ser el primer grupo de motoristas que entran en la Plaza de San Pedro con sus motocicletas y que cuando Benedicto XIV los saluda, hagan rugir sus Harley-Davidson provocando el silencio del Pontífice y las lágrimas de cientos de personas que allí estaban, debe de ser el mayor placer acústico que nadie pueda vivir. 
Pero todo esto se queda pequeño al compararlo con el sufrimiento que muchos de los integrantes de esta caravana han tenido que padecer, al tener que despedirse de sus empleos para acudir a esta caravana, vender sus enseres más queridos (motocicletas incluidas) o valiosos, sufrir el robo de una de las motos en Milán, dormir en aeropuertos porque no tienen suficiente dinero o en casas particulares de absolutos desconocidos, sufrir hipotermias durante el viaje, porque no tienen el equipamiento adecuado, perderse por países con idiomas desconocidos, recordar en cada recepción política el sufrimiento de sus padres, hermanos, hijos, amigos. Esto es lo que hace pensar que son héroes; esto es lo que hace que desde esta redacción apoyemos su causa con todos nuestros medios; esto es lo que hace que el que aquí escribe nunca sintiera algo parecido a lo que sentí el día de la presentación de esta caravana en Madrid o lo que sentí ayer cuando escuchaba a John, Javi Calaveras, Jairo, Andrea, Toscano, etc., contarnos sus experiencias en el viaje, su lucha, sus intenciones; es algo indescriptible.
ChopperON Magazine es una revista por y para la cultura custom, que aquí debería de haber descrito el viaje, las motocicletas utilizadas, datos... Pero nos vais a permitir que todo esto os lo dejemos en varios links en este artículo, para que desde aquí podamos aportar nuestro granito de arena a esta causa, ofrecerles nuestras páginas para que su misión (no olvidemos a los cientos de secuestrados) sea un poco más fácil, que en la próxima ocasión podamos ayudarles para que su caravana ruede tranquila, para que no tengan que deshacerse de sus enseres, para que en breve podamos felicitarnos porque no quede ni un solo secuestrado. En fin, este artículo esta escrito desde el corazón, con la intención de que Toscano (al igual que el resto) esté muy pronto junto a su hermano y nos podamos tomar unas Poker (cerveza colombiana) en su casa.
Hermanos, aquí nos tenéis y espero que los lectores de ChopperON Magazine os ayuden a que estéis con vuestros familiares lo más pronto posible. Un fuerte abrazo.
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