Nuestro amigo ‘
El Profundo’ ha realizado una ruta inédita por
Himachal Pradesh, por la carretera más alta del mundo, la más chunga. A lomos de una
Royal Enfield ha pasado por
Kibber (India). Está ubicado en una altitud de 4.200 metros, el pueblo
más alto del mundo. Además la primera vez que se sube a una moto. ¿Un valiente? ¿Un inconsciente?
¡Un campeón!
Mmmhhh.... ¿y si me alquilo una moto? No he manejado en mi vida una moto con marchas, y un cacharro como éste tiene que pesar lo suyo... tal vez sea una pechez, pero...¿quién dijo miedo?
Este es el nota que me alquiló la moto. Bonny, se llamaba. Su taller está en el corazón de
Old Manali. No me explicó nada de cómo se manejaba, no me pidió el carnet, no le entendía nada de lo que decía... un crack.
La moto me queda debuti, pero no me preguntéis cómo se arranca porque por aquel entonces aún tenía mis dudas...
Mis bártulos, mi casco, subiendo un puerto de
montaña de flipar y un bonito árbol.
Por aquí se va al
Spiti Valley. Al menos está indicado!
Eso es un tramo de la carretera. Hielo, agua, cantos rodados, la moto que se cala en medio del río, los dos curritos que se descojonan de mí... al final conseguí avanzar y continuar mi travesía por la peor carretera del mundo. ¿Os he dicho que era mi primer día en moto?
Si alguien entiende ese cartel que me lo explique... no vi ni un árbol en todo el tramo.
Esas dos casas que se ven, en el mapa estaban marcadas con un punto negro y en teoría es una ciudad llamada
Chhatru. De coña. Aquí pasé mi primera noche.
Colegas moteros que me encontré en
Chhatru. Cuando les conté que venía de
Manali y que era mi primera experiencia en moto vinieron a decirme algo así como tú estás colgao, chaval...
Atardecer por todo lo alto.
El restaurante del albergue y su variopinta fauna viajera.
Acojonante senda, sí señor.
Banderas de oración tibetanas.
Posando con la camiseta de los butaneros de por allá.
Al intentar volver por donde vine, una avalancha cortó la carretera. Tal cual. ¡Imposible regresar! Tuve que pasar allí la noche... pero mereció la pena.
¡Al loro la vieja!
Al día siguiente, al fin, aparecieron los tractores...
Y todo el pueblo (unos 20 habitantes) se unió para limpiar el camino. Me ayudaron a pasar la moto por entre las piedras. Si no es por ellos pierdo dos días allí. Gente maja de verdad.
Dhankar. A-co-jo-nan-te.
La puerta del camino que lleva a
Dhankar.
Lago a 4.000 m con sus ovejitas y todo. Vaya baño que me di... antes de que llegara el rebaño.
Transportando autoestopistas.
¡Por fin, verde!
En la entrada del monasterio de
Kye. Ya iba tostao.
Kibber: el pueblo más alto del mundo con agua corriente y electricidad a 4.205 m, eso dicen ... Ahí pasé otra noche.
Mi última habitación de hotel por dentro...
El hotel por fuera...
Unas lentejitas.
El ejercito y mi moto.
El hielo sobre la carretera. ¡Lo pasé!
Mis otros compañeros de viaje. No me los quité en una semana.
Otros artículos de este autor:
Artículos relacionados: