El tesoro es la isla
Una manera de recorrer en Harley las Islas Pitiusas -Ibiza y Formentera- es de la mano del Chapter local. Además su hospitalidad es realmente franca. Gran evento.
¡“Aquí vuelvo”! Es lo primero que se me pasó por la cabeza según acababa el III Rally de Ibiza.
Las fechas elegidas en mayo son un acierto para rodar por la isla. Además el grupo que conforman el Chapter local se portaron muy hospitalariamente.
El Ferry es la mejor forma de llegar en tu moto (y la única). Desde Denia son sólo dos horas. Las motos en la bodega y los pilotos en la barra.
Una vez allí repartieron a los integrantes del III Rally pitiuso un libro de ruta dos minutos antes de comenzar la etapa. Deben cubrir un trayecto lleno de cruces, por pinares, olorosas higueras y piedras. Las recientes lluvias habían provocado desplazamiento de gravilla en el asfalto. La primera prueba fue nocturna, acabando en una pantagruélica cena y digestivos.
La mañana siguiente nos convocó a los 40 motoristas en el puerto de Ibiza para embarcar hacia Formentera. ¡Gran descubrimiento! Es una pequeña isla, bien conservada que nos recorrimos de pe a pa en unos minutos. Es plana excepto en su extremo oriental, donde hay un puerto de montaña con unas 20 curvas. Desde arriba -en el Mirador- se contemplan las dos costas -norte y sur- de un turquesa intenso. Más arriba, se llega al Faro de Mola. Nombre correcto.
La comida en Los Arenales estuvo a la altura del trayecto. Algunos aprovecharon para bañarse.
La mañana siguiente nos hizo descubrir Cala Comte, ya en Ibiza, donde una carpa sobre un acantilado rocoso nos daba sombra mientras almorzábamos.
La ruta posterior ya señalaba la triste hora de vuelta. Tres horas de dormir el sábado noche y ferry a la Península el domingo. ¡Uff!
Fotos: © Bixo y Mahou
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