Derbi devuelve el favor a Ángel Nieto por sus numerosos éxitos en competición y lanza esta edición especial de inspiración retro pero con prestaciones suficientes para divertirnos dentro y fuera de la ciudad.
Realizamos las fotos en la fachada del Museo de campeón 12+1 de Madrid.
Lo primero que pensamos al verla es la extraña mezcla de conceptos modernos y clásicos que se aúnan en la Mulhacén, algunos nos gustan y otros no tanto, pero lo que es indudable es que su diseño llama la atención. Al subirnos nos encontramos cómodos al momento, asiento, manillar y altura de los estribos se alían para lograr una posición natural con nuestra estatura de 1,75 metros.
Un primer vistazo a su cuadro, todo digital y arrancamos. Tras acostumbrarnos al peculiar sonido de su monocilíndrico de origen Yamaha de cuatro tiempos con inyección electrónica engranamos la primera y al ataque.
Lo primero que sorprende y mucho es su estrechez, sobre todo bajo los voladizos del depósito, tanto que tenemos la sensación de que casi tocamos una rodilla con otra.
Al avistar el primer semáforo en rojo y reducir, hacen su aparición los primeros petardeos típicos, confieso que tengo debilidad por este sonido y la Mulhacén va ganando puntos por momentos. Volvemos a ponernos en marcha y nos movemos entre el numeroso tráfico con facilidad, el escape opcional más abierto emite un sonido que, sin ser molesto ayuda a que nos detecten antes y por si acaso tenemos la ayuda de los frenos, segundo aspecto que sorprende gratamente. El disco de 320 milímetros de anclaje radial nos detiene con una contundencia tal que tenemos que soltar de nuevo la maneta para llegar más cerca de donde pensábamos parar, ya quisiera yo esta frenada para mi moto. La ciudad y principalmente las carreteras de montaña son su medio ideal, en autopista si no se trata de largos recorridos cumple aceptablemente. Y como nadie es perfecto tenemos que criticar la poca visibilidad del cuadro de mandos a pesar de tener varios grados de iluminación y el precio de 6.249 euros que aunque la hacen más exclusiva nos parece elevado.




