Atómica y anatómica
Esta es la primera Victory que cae en las ansiosas zarpas de la redacción de ChopperON para probarla. El test se puso difícil puesto que no dejaba de llover, pero una mañanita soleada cantamos victoria. La primera sensación -al subirte- es de anatomía perfecta. Sus proporciones son muy adecuadas, la posición de los brazos, piernas, cuerpo... ¡All right! Llave girada en el costado izquierdo, luz de punto muerto, golpe seco para la primera y... caaaaaaña. Esto es un misil firmado por Cory Ness.

Unos antedecentes para comenzar: Victory es una marca que pertenece a Polaris una marca americana especializada en quads, motos de nieve y otros inventos. La división Victory Spain acaba de comenzar a funcionar en España recientemente. Y no paran.
La primera unidad disponible para la prensa en Madrid resulta que es esta flamante Vegas, en acabado Jackpot (premio gordo, bote...) firmada por Cory Ness (el hijo de Dios). ¡Toma ya!
Somos reconocidos adoradores de la obra de Mr. Ness (Padre); también somos fieles de la parroquia de los motores gordos en V. Si todo esto lo aderezamos con un estilo de motos propio, original y destacado, nos encontramos con la Victory Cory Ness Vegas Jackpot.
Es una low rider llamativa. Su pintura es de todo menos discreta, bien acabada, con unos motivos de pinstriping en su colores más genuinos, pero de serie. Cromados de primera calidad, aluminio glorioso, asiento muy cómodo y decorado profusamente con bordados que continúan la línea del pigmento de la carrocería.

El motor es una bestia de 90 CV y 1.713 cc de alimentación electrónica. El bicilíndrico en V a 50º tiene una peculiaridad: el cilindro posterior va ligeramente desplazado hacia el lado izquierdo, por la propia configuración del árbol de levas, además recibe una refrigeración extra (aire). El aceite también se enfría gracias al discreto radiador de serie que incorpora en la parte inferior de la cuna del chasis.
Otros detalles estéticos a tener en cuenta en la Vegas Jackpot son su acabados preciosistas, como las llantas, un manillar sorprendentemente negro sobre un conjunto cromado, puños billet con endiduras, faro cromado y pintado, la pintura del conjunto, mandos...Pero vamos al asunto de la conducción. Según metes para abajo la primera notas un empuje noble y bestia, el embrague transmite bien la potencia a la rueda. La moto pide marchas, y éstas deben ir acorde con la velocidad. La rueda trasera de 250 solicita un esfuerzo del piloto para entrar en rotondas, así en contramanillar ayuda a la maniobra. El manillar -que se acerca al cuerpo del piloto- es muy confortable para estas lides.
Y ya metido en autopista, la potencia no se acaba. Con la sexta metida -overdrive- alcanzas los 200 km/h sin dificultad. La amortiguación delantera peca de blandita y la de detrás es dura y de corto recorrido. El freno trasero es suficiente para pararte -el más conveniente debido al reparto de pesos por eje- mientras que el delantero -más bien esponjoso- apoya las maniobras de desaceleración.

Podrían mejorarse los acabados de los cables, que crecen como la hiedra en un muro y el feucho remate del embrague a la primaria.
Otro detalle psedo chungo es el acceso al tensor del cable del embrague entre el escape y el cilindro trasero.
La Victory Cory Ness Vegas Jackpot aporta un toque nuevo al mundillo custom, con personalidad propia, calidad, exclusividad y potencia. ¡El gordo, aquí!








