Mi reino por una imagen
Dicen que una imagen vale más que mil palabras. Y nosotros lo suscribimos. ChopperON es una revista que nació de los lápices –bueno, o de la tableta gráfica- de un artista del diseño gráfico. Desde el número uno, portadas, secciones y páginas están pobladas de detalles que la mayoría valoráis como únicos y excepcionales. Los juntaletras rellenamos los espacios libres que la maqueta nos deja y os aseguro, que no es nada fácil. Contar una historia en dos palabras es siempre más difícil que hacerlo en decenas de cuartillas.
De la mano de nuestros amigos de Canon ponemos en marcha un concurso de fotografía y no será lo único que hagamos en los próximos meses relacionado con este arte, que nació como una atracción mágica en las ferias de los pueblos. Nuestra vida se escribe en imágenes y todo lo que en ella nos pasa, tanto lo bueno como lo malo, tienen su reflejo en una instantánea que captura en un soporte –hoy digital- ese instante único e irrepetible.
Mi primera cámara de fotos rodó conmigo por los suelos del aeropuerto de Barajas y se rompió. El mármol traicionero y mi prisa por llegar primero a la terraza para fotografiar los aviones truncó mi carrera de reportero gráfico infantil, y la dejó en suspenso hasta la Primera Comunión, cuando recibí de regalo, junto al obligado reloj, una Kodak que ofrecía como gran avance tecnológico seleccionar en el diafragma entre un sol, una nube o un cubito/flash de cuatro disparos.
Años más tarde aprendí con la Woigländer de mi padre, con óptica Zeiss y fotómetro. Una joya que aún conservo. Metros y metros de película, algunos libros y clases en el centro cultural del barrio me abrieron las puertas de un mundo fascinante. En mi condición de fotógrafo lideré la pandilla, capté nuevos amores y mis primeras carreras de coches y motos. Años después, el hobby llegó a ser mi profesión y foto a foto pasé unos años maravillosos, viajando por toda España y muchos países del extranjero.
Nuestra condición de motoristas nos sitúa en el centro de la escena y por ello somos objeto del fotógrafo, pero al mismo tiempo también descubrimos paisajes maravillosos que merecen ser recogidos por nuestras cámaras, por no hablar de esos momentos increíbles en reuniones y fiestas, donde la amistad y la camaradería llenan el visor. No te pierdas ninguno, grábalos en tu cerebro y, por favor, compártelos con todos nosotros a través de una foto.
Una imagen vale más que mil palabras.
| < Prev | Próximo > |
|---|




