Artefactos
Dos amigos de ChopperON se han ido en sus propias motos a UK. Su misión era asistir al Brighton Burn Up, un evento destacado del panorama motociclista europeo. Edi y Deng nos dan, cada uno, su visión.

El segundo fin de semana de septiembre se celebra la reunión anual del Ace Cafe London. Dentro de las actividades previstas la que no te puedes perder es el Brighton Burn Up. El domingo sobre las 10 de la mañana parten desde el Ace Cafe miles de motoristas por la North Circular Road hasta Madeira Drive en la ciudad costera de Brighton. También hay un Run Continental que comienza el viernes saliendo del Cafe Hubraum de Solinger en Alemania desde donde se dirigen a través de Calais a Dover y de allí a Londres.

Desde 1905 se vienen celebrando en el primer tramo asfaltado del reino las Brighton Speed Trails, que son pruebas de aceleración en el cuarto de milla que se realizan en el paseo junto a la playa. Esa playa donde en los salvajes años sesenta acudían grupos de Mods con sus Vespas y Lambrettas para darse de hostias con los Rockers que llegaban en sus cafe-racer. Estos hechos sirvieron de argumento a la película Quadropehnia de 1979 del director Franc Roddam y banda sonora de The Who.
En Madeira Drive se dan cita todo tipo de motos y motoristas de todas épocas excepto motos chinas, no vi ninguna. Me encanta este país. Las motos quedan aparcadas a ambos lados del paseo dejando un pasillo central separado por vallas para circular. A lo largo del paseo te encuentras desde radicales choppers old school de distintos taller locales hasta Mods -que deben de llevar yendo a Brighton desde hace 40 años por lo menos- con sus parkas verdes y sus scooters de chapa atestados de retrovisores y faros. Al parecer este afán por el cromo tiene su origen en una normativa local que obligaba a llevar retrovisores a todas las motos independientemente de su cilindrada. Algunos jóvenes de entonces decidieron colocar en sus scooters todos los retrovisores que pudiesen a modo de rebeldía.


Cualquier artefacto con motor y dos ruedas tiene cabida en el Brighton Burn Up, un dragster con motor Hayabusa 1300 con turbo y basculante alargado. Más adelante el puesto del AJS & Matchless Owners Club donde sortean una impecable AJS de los 50s. Hay stands con los últimos modelos de distintas marcas en las que azafatas de piernas largas se fotografían encima de las Rs. Streetfighters vitaminadas y supermineralizas con óxido nitroso comparten acera con unas relucientes BSA “Goldies” Clubman.

En UK hay una gran afición a los vehículos de tres ruedas con los que puedes rodar sin casco. Aunque hay kits para transformar una Suzuki Bandit o una H-D Sportster en un trike, los británicos prefieren construirse sus propios cacharros en los que puedes ver circulando sobre ellos hasta cuatro personas. Sus motores preferidos son los de V8 que usan los coches Rover. Hasta existe un servicio de side-car fúnebre para el último viaje. Esta afición sólo es superada por las Thruxton y las Bonneville, las regalan con las tapas de los yogures.

¡Hasta la poli tiene su propio stand en el que exponen sus Polaris de tres ruedas o sus R6 Police Intercerptor! Como para saltarse un radar... Además puedes comprar todo tipo de accesorios, desde monos de cuero o vaqueros con kevlar hasta un Davida, o encontrar tu pin de Vincent favorito. Tampoco faltan joyas de principios del siglo pasado impecablemente restauradas y en perfecto orden de marcha.
Bajo los cinematográficos arcos del paseo marítimo se encuentran el mítico 59 Club y el puesto del Ace Cafe donde los Rockers o Teddy Boys con sus tupés, patillas y chupas de cuero Perfecto llenas de pins se divierten bailando con las Pin-ups a ritmo del Rock n’ Roll que tocan en el escenario. En el otro extremo los Mods también tienen su puesto custodiado por un Mini Cooper donde puedes encontrar todo tipo de parafernalia Mod.

A mitad de tarde la gente empieza a recogerlo todo y se pira, típico horario british. Así que lo mejor que puedes hacer es sacarte una pinta, sentarte en una terraza y ver pasar lo más variopinto del mundo de la moto. Algunos motoristas vienen desde distintos países del continente a lomos de sus H-D Flathead, Triumphs Thunderbird o Triton con sus cascos Cromwell, gafas de aviador y chupas de cuero de la Época.
Aunque algunos llamen a Brighton el Sitges británico, el segundo fin de semana de septiembre está· tomado por las motos. Por la noche la peña aparca las motos en la acera -aquí sí que se puede-, las ata a las barandillas del paseo marítimo y se va de fiesta a las ferias y casinos del Brighton Pier. Y para continuar la noche por los garitos de la ciudad donde las copas estén a mitad de precio que en España. Copa o pinta de cerveza al mismo precio, la decisión más importante de la noche.

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