Choppers, Custom Bikes, Custom Culture, Bobbers, Cafe Racers, Harley-Davidson y más.

Transformación

Envidia by Lacabeza Motorcycles

Ratio:  / 0
MaloBueno 
AddThis Social Bookmark Button

El pecado nacional

El dueño de la Envidia es un viejo conocido de la redacción de ChopperON. Ale Miranda nos cuenta en primera persona los avatares que ha experimentado hasta llegar a esta preciosidad llamada Envidia. Ale, te envidiamos. A continuación Luismi de Lacabeza Motorcycles nos narra cómo fue el proceso creativo de esta moto.



Esta moto perteneció durante muchos años a un fotógrafo de moda que se llama Michael Wray, que a su vez tenía una Panhead del 56 estupenda. Mi Flathead había pertenecido anteriormente a otras tres personas en España que cambiaron la documentación en dos ocasiones en el 56 y en el 74. Yo compré la moto el día que se caían las torres gemelas, así que la fecha es fácil de recordar: 11 de septiembre de 2001.
Lógicamente la moto no arrancaba y como no tenía los papeles en regla pensé que lo mejor sería confiar en que un mecánico devolviera la vida al motor, mientras yo, en paralelo me dedicaba a buscar  al dueño y hacer el trabajo administrativo para poder pasar la ITV y circular. Pero nada salió bien, el mecánico me estafó una buena pasta y la moto apenas estuvo en marcha durante 10 minutos. Yo  persistí en la búsqueda del dueño de la moto con la firme decisión de cambiar la documentación primero y luego desmontar por completo la moto para arreglarla en su totalidad.

Después de un año conseguí localizar a la persona que en 1956 tenía la propiedad de la moto y que amablemente firmó la transferencia a mí nombre. Cuando llevé los papeles encontré el siguiente problema, la moto tenía un side car (ya me lo imaginaba porque el cambio tenia marcha atrás) y me pedían una homologación de la moto con una nueva ficha técnica. Esta fue la peor parte de todo el proceso. Estuve dos años de papeleo entre ingenieros y tráfico, todo el mundo cobrándome y lo más gracioso, la moto nunca salió de mi garaje. Los ingenieros  pedían medidas que yo les daba por teléfono pero nadie vio nunca la moto, en fin incomprensible... Después de estos largos 700 días conseguí los papeles, la ITV, en fin todo, con la matrícula de los años 50 a mí nombre.

Ya llevaba tres años dando vueltas por el vecindario con  la moto y era el momento de desmontarla por completo y arreglarla como Dios manda. Como mi experiencia con aquel primer mecánico no fue buena, decidí mandar el motor a Paul Jung a Alemania. Previamente había desmontado la moto en Bonneville y había llenado el trastero de mi casa con toda la moto por piezas, ¡mi mujer estaba encantada!

Estuve otros tres años comprando piezas originales a través de eBay para poder reconstruir la moto. El motor estaba muy fastidiado, era una moto que había rodado bastante y  pocas piezas estaban en buen estado, por lo tanto la reparación fue completa, se cambió todo lo que estaba medianamente desgastado y se sustituyó la transmisión por una sin marcha atrás, siempre conservando la estética original. El motor se pasó dos años en Alemania, no me preguntéis el porqué, imagino que las cosas de palacio  van despacio y Paul me pidió que no le agobiara, él haría el motor en sus ratos libres y parece que no tenía muchos...
En este tiempo, había mandado el chasis a Asturias para repararlo en Jercorsa (Vigo), y mi compra de piezas por Internet continuaba  con el objetivo de sustituir todo lo que no fuera original por piezas originales. Compré desde la tornillería de la moto hasta el circuito eléctrico, pasando por los escapes, manillar, faro así hasta un largo etcétera... Lo bueno de todo esto es que llevaba unos cinco años comprando piezas, poco  a poco, y aunque la inversión ha sido grande, no ha sido tan duro como pagar todo de una sola vez.



El motor llegó por fin a España, pero desgraciadamente me pilló en una época complicada, acababa de montar una empresita, mi hija tenía tres meses, en fin un caos con el que difícilmente podía lidiar y menos pensar en mandar la moto a ningún sitio, así que    
el proyecto se retrasó un año por estas circunstancias, total un año más.... En cualquier caso este periodo sirvió  de reflexión para hacer la moto como la veis ahora,  estaba resultando imposible encontrar el  guardabarros trasero y decidí construir un bobber sin modificar la geometría original, de manera que en poco tiempo pudiera montar la moto (depósito, guardabarros, etc.) con su configuración original. Excepto el guardabarros trasero, tengo todas las piezas. De esta forma podría disfrutar de dos motos diferentes.
Superada la crisis de montar una empresita en este país, y mi hija llorando un poco menos,  volví al ataque, esta vez convenciendo con muchiiiiisimos emails a un fabricante francés que fabricaba los depósitos de carreras de las WR, decía que se había retirado y que no fabricaba ninguno más... En fin, a estas alturas del partido no iba a tirar la toalla, así que insistí y me fabricó el depósito que veis, más compacto y que encaja con la idea que tenía. Cuatro años antes había comprado el asiento a Zero Japan y tenía claro como quería la moto después del periodo de reflexión obligado. 
Mi amigo Nacho Mahou me recomendó que llevara la moto a Lacabeza Motorcycles (Madrid). Ya conocía a Luismi, así que  la idea me pareció perfecta. Él ha sido el que en el último año y medio ha rematado la moto, fabricado muchas piezas como los soportes del faro,  guardabarros, tapa lateral del embrague. Y lo más importante mimando el conjunto en su totalidad para que todo encajara en su sitio. Como Paul, la moto se ha hecho con tiempo, sin ninguna prisa para que las buenas ideas se plasmaran en el resultado final.
Creo que el trabajo es estupendo y a mis amigos les da mucha Envidia mi moto, espero que sea de la buena...

CÓMO SE CONSTRUYÓ LA ENVIDIA by Luismi
La moto vino con el motor en el chasis y las ruedas nada más, se hizo todo el sistema eléctrico conservando el voltaje original de 6V. Se fabricaron soportes de faro, aleta, bocina, escapes, piloto...
Se inventó el panel con los testigos y el reloj moderno sin que desentonara mucho de la línea que se buscaba. La placa de bronce de debajo del contacto se la encargamos a un buen amigo, Raúl Lago, que la realizó de forma artesanal. Se instaló el embrague en seco, se fabricó un latiguillo para comunicar los dos tanques, se modificó el soporte del asiento original para alojar el de Zero. El generador se tuvo que desmontar porque estaba comunicado, la bomba en un principio no mandaba presión ni siquiera en frío y para no encarecer el presupuesto, se modificaron las palas y un par de muelles que lleva. Se llevaron a dorar y posteriormente a matar el brillo de una serie de piezas, se instaló una rejilla al filtro de aire para evitar entradas inoportunas al motor y se consiguió finalmente que la moto no chorreara gasolina y aceite después de estar dos minutos arrancada
”.

 

Escribir un comentario


Código de seguridad
Refescar